¿Quieres saber qué es la Slow Education?

El movimiento defensor de la Slow Education (término en inglés que se traduciría como: ¨educación sin prisa¨), defiende un aprendizaje a través de la curiosidad y el interés, más que a través del miedo al examen. En las últimas décadas, la educación se ha visto en muchos casos tratada como una mera mercancía, empaquetable, comercializable. En su lugar, esta nueva corriente defiende cultivar un interés profundo -y no mecánico- del aprendizaje.

Aprender ¨sin prisa¨ no requiere que todo se haga a paso de tortuga, si no centrarse en hacer las cosas bien y no en acabarlas deprisa. Se trata de disfrutar durante el aprendizaje, en lugar de vivirlo como un proceso mecánico.

¿Cómo puede aplicarse en los centros educativos?

  1. La educación debe ser personalizada, respondiendo a las necesidades reales de cada estudiante. Trabajando de esta forma, se enseña a los estudiantes cómo aprovechar sus motivaciones y cualidades para aprender.
  2. El ambiente de aprendizaje debe ser respetuoso: debemos crear entornos tranquilos, sin prisas, reflexivos, atractivos y que inviten a participar.
  3. Actividades como el yoga o la meditación ayudan a los pequeños a relajarse y a concentrarse mejor en las actividades que se realizarán tras la relajación.

Te animamos a probar la Slow Education y apoyarte para ello en nuestra plataforma 😉

Sara Paz

Equipo de Comunicación

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