Propósitos educativos para 2019

Propo

Hay vida después de los clásicos propósitos para el nuevo año: además de comer sano y empezar a hacer deporte, también puedes apuntarte algunos planes educativos para practicar en el aula.

Motiva

La motivación es uno de los pilares fundamentales del aprendizaje. Fomentar la curiosidad con actividades divertidas, en las que los peques se sientan involucrados, es la base de una enseñanza motivadora.

¿Cómo hacerlo?

Las dinámicas de equipo o los juegos son dos buenos ejemplos. Puedes diseñar actividades en grupos con pequeños refuerzos, o afrontar las materias tradicionalmente más áridas, como las matemáticas, a partir de juego. La gamificación – el uso de mecánicas del juego en entornos ajenos a él-, es una técnica que mantiene el nivel de interés y añade diversión al proceso educativo.

Digitalízate

Ha llegado la hora. Los niños son nativos digitales y no usan la tecnología como complemento, sino como base. El valor añadido de los vídeos o imágenes 3D es incalculable.

¿Cómo hacerlo?

En disciplinas prácticas como las ciencias las explicaciones teóricas a menudo resultan demasiado densas y poco tangibles. La enseñanza del cuerpo humano, por ejemplo, será mucho más fácil de explicar a través de imágenes en movimiento o diseños tridimensionales.

Para niños más mayores se pueden crear debates online (imitando los foros), para trabajar explicaciones teóricas. Así practicarán la lecto-escritura digital y la comunicación a través de Internet.

Diviértete

Recuerda que si se lo pasan bien, no solo es más probable que recuerden que lo trabajan, sino que lo quieran repetir. ¡Disfruta tú también! estar rodeado de niños es una fuente inagotable de energía positiva.

¿Cómo hacerlo?

Juega con ellos, cuéntales cuentos, fomenta que den rienda suelta a su creatividad proponiendo actividades. Una idea: deja que tus alumnos elijan los nombres de los personajes de los cuentos que estáis estudiando y cread una pequeña representación teatral donde cada uno interprete su papel.

Personaliza

No todos los peques son iguales, cada uno tiene una personalidad y capacidades distintas. La tecnología permite personalizar el proceso de aprendizaje y adaptarlo al nivel de cada niño. En Smile and Learn creemos en un modelo pedagógico basado en la inclusión y centrado en los alumnos, en el que éstos se conviertan en protagonistas de su propio aprendizaje.

¿Cómo hacerlo?

Las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) están mejorando el diseño de proyectos de enseñanza personalizada. Frente al carácter estático de los libros, algunas plataformas digitales permiten elegir niveles y programar ejercicios que refuercen las áreas más vulnerables o fomenten las fortalezas de cada niño. Además, el trabajo cooperativo es un buen modo de fomentar la colaboración y luchar contra la discriminación en el aula.

¡Por un 2019 lleno de motivación, diversión y contenidos personalizados!

Sara Paz 

Equipo de Comunicación de Smile and Learn

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