Beneficios del yoga

Este año, la Asociación Española de Pediatría publicaba que el COVID-19 ha provocado un aumento de hasta el 47 % en los trastornos de salud mental en los menores. Desde la pandemia y el confinamiento, los niños y niñas presentan más síntomas depresivos y más ansiedad. Según la misma fuente, antes de la pandemia ya se estimaba que alrededor del 10% de los niños y el 20% de los adolescentes sufría trastornos mentales, ocasionados por otros factores ajenos al Covid.

Los datos de este estudio revelan que es más necesario que nunca prestar atención a la salud mental de los más jóvenes. Y por eso desde Smile and Learn, además de cuidar el contenido curricular, hemos apostado por herramientas que les ayuden a conocer sus emociones o aprender técnicas de relajación. Ejemplo de ello es nuestra gran colección de vídeos de yoga para niños.

El yoga, una práctica llena de beneficios para niños

El yoga es una disciplina muy conocida por sus enormes beneficios en la salud física y mental, y algunos de ellos son especialmente importantes si se trabajan en edades tempranas. Estos son algunos de ellos: 

Mejora la postura

La práctica del yoga trabaja varios grupos musculares y es una excelente actividad deportiva. Además, su trabajo se centra principalmente en la columna vertebral, lo cual es especialmente beneficioso para contrarrestar malas posturas que pueden ocasionar las mochilas cargadas de libros, las malas posturas al estudiar o escribir en el ordenador o el móvil… y que es bastante probable que les acompañen toda su vida. Adquirir buenos hábitos posturales en la niñez puede ser clave para mejorar su postura también durante su juventud y etapa adulta.  

Normalmente, además, antes de iniciar la clase de yoga se suelen realizar ejercicios de estiramiento para preparar los músculos. Esto ayuda a realizar movimientos menos forzados y a tener una mayor flexibilidad para prevenir el daño articular. 

 

 

 

 

 

 

Aumenta la autoestima. 

Entre sus muchos beneficios parece que también está asociado el aumento de autoestima. La práctica del yoga enseña a escuchar el cuerpo, agradecerle su función y apreciarlo tal y como es. Esta conexión mente-cuerpo ayuda a estar presentes y nos recuerda la importancia de prestar atención a las señales que nos manda nuestro cuerpo. Saber que tienen que dedicar tiempo a cuidar de sí mismos puede ser un ejercicio muy positivo para mejorar la autoestima de niños y niñas.

Potencia la concentración. 

En una sociedad de muchos estímulos y distracciones es fácil perder de vista lo realmente importante, por lo que muchas veces no prestamos atención a lo que estamos haciendo en cada momento. Nos pasa a todos: cada vez estamos más habituados a utilizar el teléfono mientras realizamos cualquier otra actividad, y seguro que a menudo nos sorprendemos con pensamientos y preocupaciones aunque estemos en un momento de relajación en casa. Los niños no son una excepción y, precisamente, el trabajo de la concentración es una de las tareas que más cuestan en el caso de los peques y que más les puede ayudar, por ejemplo, a prestar atención en clase o a relajarse al llegar a casa. 

El yoga puede ser muy beneficioso en este sentido. Durante la práctica, tendrán que habituarse a poner el foco en su respiración, inhalando y exhalando conscientemente, por lo que aprenderán a no distraerse durante el proceso. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fomenta la relajación. 

Existen muchos motivos por los que un niño o niña puede sufrir estrés o ansiedad, desde circunstancias familiares o situaciones en el colegio hasta cambios de rutina como la vuelta al cole. Al detectar un cambio significativo en el estado anímico del niño siempre es recomendable consultar con un profesional. Sin embargo, parece que la práctica del yoga puede ayudar significativamente a reducir sus síntomas.

En primer lugar, porque al igual que cualquier otra actividad física, libera endorfinas, también conocidas como hormonas de la felicidad. Pero además, la respiración pausada y consciente hace que el cuerpo entre en calma y la mente pueda relajarse.

Es divertido. 

Un aspecto clave que no puede faltar es la diversión, y mucho más si se trata de un niño. Por eso, es necesario que los contenidos del yoga se adapten a la edad del niño, por ejemplo, sustituyendo el nombre de las posturas o asanas por otras más descriptivas y divertidas que tengan que ver con la naturaleza o los animales. Los peques se entretendrán un montón cuando tengan que imitar las posturas de la tortuga o de la rana. Los estudios médicos respaldan los enormes beneficios que tiene la risa en la salud de las personas. Mantener altos niveles de felicidad en los peque sólo puede significar una cosa: una mayor implicación en el yoga. 

En Smile and Learn, tenemos una gran variedad de vídeos de yoga para niños que puedes utilizar cuando quieras. Si aún no has probado nuestra plataforma educativa, puedes hacerlo gratis, rellenando este formulario.

 

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