Escribir cuentos interactivos

La experiencia de escribir un cuento interactivo

 

Esta semana en nuestro blog, el escritor Joaquín Londaiz nos cuenta su experiencia y reflexión sobre los cuentos interactivos.

“Todo comenzó cuando terminé la carrera, allá por el año 2002. Mi vida iba encaminada a trabajar en una oficina, un banco o algo por el estilo. Sin embargo, mientras buscaba trabajo tuve tiempo para desarrollar una idea que rondaba por mi cabeza: crear un mundo de magia y fantasía, con el joven Elliot Tomclyde como protagonista. Desde pequeño me ha gustado la lectura, algo que perdura hasta el día de hoy. Sin embargo, podría decir que fue tras leer obras como El Señor de los Anillos o Harry Potter cuando me dije a mí mismo: «Ojalá algún día pueda crear un mundo tan maravilloso como el suyo». Dicho y hecho.

Cuando terminé de redactar el libro de Elliot Tomclyde, lo envié a numerosas editoriales. Unos meses más tarde Montena, del grupo Penguin Random House, se hacía con los derechos de publicación de este libro… y los siguientes. Porque la saga de Elliot constaba de un total de cinco volúmenes. A esto le siguieron otras novelas de corte juvenil así como historias infantiles, como las Superfieras cuyo primer libro también vio la luz en Brasil. Así, hasta alcanzar casi una veintena de títulos publicados, siempre dirigidos a público infantil y juvenil.

La experiencia de los cuentos en formato digital

No es lo mismo escribir una novela juvenil que una historia para público infantil. Hay que tener en cuenta muchos factores como el tipo de historia, la complejidad de la trama, el vocabulario que se emplea, la extensión… Lo mismo sucede con un cuento. Un cuento es una historia que está pensada para contarse en un reducido espacio de tiempo y que debe transmitir una enseñanza o moraleja.

Siempre supone todo un reto lograr contar una historia original en pocas palabras, que enganche al lector y que le enseñe algo al mismo tiempo que le transmite unos valores. El caso de los cuentos redactados para Smile and Learn añade un grado de complejidad aún mayor. El hecho de ser digitales, permite que lectores de distintas edades tengan la posibilidad de leer un mismo cuento en una versión más sencilla o más compleja del texto. Como es lógico, eso conlleva un trabajo de adaptación.

 

Ventajas de los cuentos interactivos

La primera ventaja la encontramos en el párrafo anterior, brindando la posibilidad de que el lector escoja el texto que más se adapte a su edad. Al margen de esta cuestión, en Smile and Learn los niños pueden encontrar cuentos lineales, con un único final, y otros con varios finales, donde deberán tomar alguna decisión que alterará el rumbo de la historia.

Por otra parte, al ser digitales, los cuentos presentan un atractivo visual en el que el niño puede interactuar de distintas maneras. A través de una serie de imágenes, puede acceder a información como si de una enciclopedia se tratase y, a través de otras, puede completar pequeños juegos o retos que se le planteen. Sin duda, es una forma muy completa de leer, aprender y divertirse en la que yo, como autor, estoy encantado de participar”.

Joaquín Londaiz Mondiel
Escritor

 

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